Editorial
La intercesión como herramienta principal para una evangelización eficaz
La herramienta más poderosa de la evangelización y a la vez menos desarrollada, es la intercesión. Se refiere al acto de interceder en forma directa y personal por las necesidades de otra persona. Generalmente, la oferta de orar por las necesidades sentidas es bien recibida por cualquiera (incluso gente de otras religiones). No se necesita un curso de apologética para hacerlo. Al realizarlo, no amenaza la identidad cultural de la persona. Y generalmente no produce rechazo. Al contrario, abre puertas al corazón.
La intercesión es uno de los roles fundamentales del sacerdocio santo del creyente (1 Pedro 2:9). El cristiano realmente entendido y práctico en este rol encomendado por Dios, ofrece intercesión por su “parroquia,” – sus familiares, sus compañeros en el colegio o en el trabajo, sus vecinos, y por cualquier persona donde el Señor le presenta la oportunidad.
La gente busca a Dios por sus necesidades. El “sacerdote” se identifica con sus necesidades. Pide permiso para interceder por ellos para lograr el consentimiento necesario para que el Espíritu obre en ellos (Apocalipsis 3:20). Intercede por ellos en el nombre de Cristo. Lo hace con ellos cuando circunstancias permiten. Los bendice en el nombre de Jesus. Siempre muestra una preocupación cabal por las personas y al verlos de nuevo, pregunta por lo que ha provocado la intercesión. Es allí que, con o sin una respuesta directa de parte del Señor, las personas se abren al calor del evangelio. Porque realmente somos de bendición para su vida. Este es nuestro trabajo sacerdotal. El Espíritu Santo hace la obra de convencerlos del pecado, de la justicia, y del juicio venidero de Dios (Juan 16:8).
Al interceder, se abren puertas espirituales que permiten que Dios obre. Abre puertas para recibir el testimonio y un consejo del intercesor. Abre brechas en los muros de la mente y el corazón donde puede entrar el Espíritu Santo y obrar. Al orar con personas por sus necesidades, la experiencia muestra que muchos se emocionan por el calor humano y por experimentar el toque del Espíritu de Dios por primera vez. Y a través de la intercesión, Dios obra milagros de todos tipos. La intercesión con ellos introduce el poder de Dios a estas vidas.
Es increíble que Dios nos eligiera para ser sus agentes en la manifestación de su poder en el mundo. !Practiquemos la intercesión evangelística!
Jonatan Lewis, Decano Académico CCMT